En este post te voy a compartir los 4 hábitos que me han ayudado a mi a elevar mi autoestima y confianza.

La comunicación afectiva significa para mi comunicar con sensibilidad, tomando consciencia de las palabras, gestos, mirada, tono de voz,… que elijo al comunicarme conmigo mism@ y los demás.

Nos comunicamos con el lenguaje, las palabras, los gestos, las miradas, los sonidos, el tono, la música,… y recibimos todos los mensajes a través de nuestros 5 sentidos.

A veces creemos que cuando no hablamos no estamos comunicando nada y si te fijas y pones atención en ello, te darás cuenta que sin decir nada, también te comunicas.

Recuerda, el lenguaje no verbal es muy importante y tiene mucho que mostrarnos en la acción comunicativa. 

¿Quieres conocer los hábitos de comunicación afectiva que me acompañan cada día a potenciar mi confianza?

  1. Tomo consciencia de mis palabras

Cuando me comunico conmigo misma y/o los demás, escucho atentamente. Tomo atención a las palabras que uso al hablar e identifico las que afectan a mi valoración personal, autoestima y confianza.

  1. Cancelo mis pensamientos destructivos

Cuando identifico “en el momento que lo digo o pienso” la palabra que limita mi propia confianza y valoración, la cancelo automáticamente en mi mente de manera consciente. ¿cómo lo hago?

Por ejemplo: Si me digo a mi misma, “no soy creativa  ”  -> tomo consciencia y me digo “cancelo “no soy creativa” y añado “Soy creativa cuando cocino, escribiendo, ..” o  si no encuentro ninguna acción o habilidad que tengo, me digo “quiero aprender a ser + creativa”  Todo dependerá de tu realidad y lo que deseas potenciar en ti.

  1. Me hablo con amor y respeto

Cuando aprendes a identificar las palabras destructivas que usas de manera inconsciente, podrás empezar a cancelarlas y a partir de aquí, incorporar palabras amorosas y de valor contigo mism@.

Hablarte con amor y respeto significa regalarte vitaminas emocionales a ti mismo: decirte cosas bonitas, identificar tus cualidades cuando hablas de ti, reconocer quién si eres.

Nadie nos ha enseñado a hablarnos con amor y a respetarnos. Para poder empezar a hacerlo, debemos empezar e incorporar un nuevo vocabulario en nuestro lenguaje.

  1. Elijo conscientemente mis palabras

Para poder elegir conscientemente tus palabras, te invito a que construyas nuevo vocabulario para ti. Un vocabulario que incluya tus valores, cualidades, éxitos, habilidades, aprendizajes, lo que te gusta de ti, lo que sabes hacer mejor que nadie. Una vez creada tu lista, podrás empezar a elegir y utilizar conscientemente aquellas palabras que alimentan y nutren tu confianza.

Te comparto algún ejemplo de cómo elegir y usar conscientemente tus palabras al hablarte:

No voy a saber hacerlo > voy a hacerlo tan bien como se.

No se hacer nada > quiero aprender a hacer esto y lo otro.

Soy muy patoso en > Soy muy bueno haciendo manualidades, cocinando, explicando chistes,…

No se cocinar  > Estoy aprendiendo a cocinar y hago unas ensaladas muy ricas.

No me gustan mis manos > Quiero empezar a querer mis manos y voy a cuidarlas y mimarlas.

Antes de empezar a transformar tus palabras al hablarte, te invito a crear tu propio vocabulario positivo y agradable para ti.

Llena una lista con todas tus cualidades, éxitos, aprendizajes, valores, habilidades, hobbies, … y acuérdate de tu lista cada día cuando te hablas. 

Walter Risso compartió en una de las charlas que asistí, que las personas nos insultamos a nosotros mismos una media de 10 veces al día.

¿Cuántas veces te insultas a ti mism@ cada día?

Poner en práctica estos 4 hábitos está en tus manos.

>> Así que te animo a empezar a conectar con tu lenguaje, a crear tu lista con vocabulario amoroso y de calidad para tu autoestima, a tomar consciencia de lo que te dices y empezar a cancelar los pensamientos y palabras que te dices y no te acompaña a brillar.

>> Una vez incorporas el hábito de tomar consciencia y cambiar tus palabras, veras y sentirás este cambio dentro y fuera de ti. Solo te pido que lo practiques cada día.

Comparte tu opinión y si decides pasar a la acción, cuéntame tu experiencia para que los demás también se animen!

Gracias por leerme,

Bet Masallera